martes, 25 de octubre de 2022

En el sendero

Tu cuerpo se desabrocha
el rostro,
la  nariz,
el ojo con que me miraste ,
y el estómago, que se vuelve angosto.
Y muy adentro un círculo y un boton,
y una moneda dibuja la edad que tenías en el sendero
y muy adentro perpetuas la edad que tenías en el sendero,
cuando me miraste,
convertido en un ojo,
oblicuo,
en el sendero.

No hay sitio en casa

Una artesana nos mira
en una olla
como si fueramos salchichas
Nos pone hojitas
Restos de plantas
Nos pone taninos
Más tarde de lo previsto
Nos ha pillado en el huerto
Y nos pone una manta
Más tarde de lo previsto
Pero no hay sitio en casa
Que voy a hacer yo con tanta manta
Con tanto huerto
Si no tengo apenas sitio en casa
La gente lo dice
Que nueva cosa vas a traer ahora a casa
Si no hay sitio en los armarios
Que vas a hacer con tanta manta
Que vas a hacer con tanta mierda
Que vas a hacer con tantos amores
Si a primera vista hay sitio en casa. 

Recuerdo una habitación

Recuerdo una habitación
bajo un lago grande
donde el pez colgaba
el pez que yo estrangulo,
el pez que yo destripo.
Todos mis huesos pesan
y cuelgan, cuelgan del fondo
cuelgan en el límite horizontal
y en el límite vertical.
Cuelgan del fondo,
donde está el pez
el pez que yo estrangulo
con un intestino luminoso
en el fondo, en el suelo.